viernes, 8 de junio de 2012

Puede ser. Nunca se sabe.


Es correcto que el partido de gobierno está perdiendo un gran peso político con las sucesivas renu8ncias de sus miembros más extremistas. También es correcto pensar que no solo pierde peso político sino también peso congresal, pues esa bancada que antes era tan numerosa ya no cuenta con el voto incondicional de los renunciantes, logrando que su peso en el congreso disminuya peligrosamente hasta llegar a estados de crisis como los tuvo Fujimori en su primer gobierno.
Lo preocupante es que se repita lo que hizo este en el 92 so pretexto de poder realizar las acciones necesarias de su salvaje política antiterrorista. Fujimori disolvió el congreso en el 92 arguyendo que este no le permitía trabajar con libertad.
Ahora, el Perú está nuevamente en crisis. Ya no terroristas amenazan nuestra tranquilidad, ahora los conflictos sociales estallan por donde se ponga la mirada. Como dijo el gran Gonzales Prada: “En el Perú donde pones el dedo salta la pus”, resumiendo admirablemente la situación peruana.
Estos conflictos son una gran amenaza hoy en día. Entonces, ¿sería incorrecto pensar que el presidente use el debilitamiento de su bancada y la crisis en que se encuentra gran parte del país para cerrar el legislativo y hacerse con todo el poder? ¿La cantidad de militares participantes en este gobierno no es extraña?
Personalmente, es un panorama que no creo que se llegue a dar en nuestro país. Pero es una posibilidad que creo no puede ser rechazada como muy descabellada. Nunca se sabe. Esperemos que no.

No hay comentarios:

Publicar un comentario